El espíritu que anima este ensayo es crítico, siguiendo a Federico Nietzsche en su Segunda Consideración Intempestiva. En esta obra el filólogo alemán alertó sobre el papel de las escrituras episódicas y monumentales de la historia que, como dispositivos anamnéticos, sólo buscan provocar el olvido y la muerte a la vez que la expropiación del recuerdo de los mundos humanos perecidos. Nietzsche, con su mirada crítica frente a estas dos formas de narrar la historia, detractó de la axiología judeocristiana y de su doble faz. Para hacer esta detracción bien pudo inspirarse en la representación del dios romano Janus, que con sus caras contrapuestas alude todavía a los comienzos y a los finales del año, Januarius (Enero), de la guerra y de una época, clausurando otras temporalidades posibles. La casi evanescencia de mundos, muchos de ellos perecidos, consignada en las páginas de este escrito, también tiene su remembranza en Janus, por la relación etimológica que establece la agonalia con esta deidad a través de la agonía (víctima) y de agonium (fiesta). La “guerra justa” contra los hombres y mujeres naturales de las tierras hoy llamadas América, iniciada desde el siglo XVI con las “Relecciones Sobre Indios” de Francisco de Vitoria, reconocido por la ONU como fundador del derecho internacional moderno, hizo, de quienes habitaban el Nuevo Mundo y de sus descendientes, víctimas de la barbarie trascendente de la religión judeocristiana y del sentido de justicia que le es inherente; a su vez provocó la emergencia de las fiestas patrióticas y religiosas por la aparente conclusión de las guerras de conversión, religiosas y políticas. La doble faz hace así presencia hasta hoy en el ordenamiento jurídico y político colombiano. Las voces de una cara hablan de la existencia del pluralismo jurídico y cultural en la Constitución de 1991; las voces de la otra cara hablan de la necesidad de subordinar estos pluralismos a la Constitución y leyes de la república; también esta otra cara habla del mínimo axiológico que los pluralismos deben respetar y acatar. Este ensayo pretende hacer ver las falacias expresadas a través de las hablas de estas dos caras.